lunes, 11 de abril de 2016

ACTO DE ENTREGA DE PREMIOS DEL CONCURSO INFANTIL Y JUVENIL MUCHOCUENTO MULTIVERSO 2015


Tal y como estaba previsto y ya os adelantábamos hace unas semanas, también el pasado viernes, 8 de abril, a las 19:00 horas, tenía lugar el ACTO DE ENTREGA DE PREMIOS DEL CONCURSO INFANTIL Y JUVENIL DE CUENTOS Y POESÍA MUCHOCUENTO MULTIVERSO 2015  en la Biblioteca Central.
Allí estuvieron, junto al resto de premiados, nuestros alumnos, Álvaro Cabanillas (2º ESO) y Candela Luque (2º BACH.), recogiendo su diploma y premio, arropados por su familia y profesoras.



 

Fue un acto agradable y emotivo, que se desarrolló durante la jornada del Maratón de Cuentos que, por cierto, hizo las delicias pequeños y no tan pequeños, quienes, durante unas horas, no pararon de soñar.


 

56ª EDICIÓN DEL CONCURSO DE JÓVENES TALENTOS DE RELATO CORTO, ORGANIZADO POR LA COMPAÑÍA COCA COLA


El pasado viernes, 8 de abril de 2016, se celebró en Córdoba, al igual que en el resto de las provincias españolas, la 56ª Edición del Concurso de Jóvenes Talentos de Relato Corto, organizado por la compañía Coca Cola. 

Previamente se había realizado en los respectivos centros una preselección para decidir qué alumnos de 2º curso de la ESO podrían  participar en esta convocatoria. Este año únicamente podían ser dos los alumnos de cada grupo los que fuesen a concurso. Fueron bastantes los que se presentaron a dicha preselección, por lo que la decisión final no fue nada fácil.

Los profesores que presentaban al alumnado a dicho concurso, Enrique Guerra y Rafaela Logroño, decidieron que las personas que acudirían a esta convocatoria serían Ángela Quiralte y María Navajas, de 2º ESO A; Paloma Blanco y Olga Márquez, de 2ºB e Irene Herrera y Verónica Martín, de 2ºE.



 
Todas ellas hicieron alarde de su creatividad con un relato que en esta ocasión debía incluir una frase tomada de una caja de música con una inscripción sobre una música que nunca se dejaba de oír.

¡La suerte está echada! Ahora nos toca esperar y, si no hay ganadores, siempre habrá una maravillosa experiencia vivida.

jueves, 7 de abril de 2016

LA NOCHE DE LA USINA, DE EDUARDO SACHERI: PREMIO ALFAGUARA DE NOVELA 2016


             “Lo prometido es deuda”.
Por ello, biblioneyros, os informamos de que el galardonado con el Premio Alfaguara 2016 ha sido Eduardo Sacheri por su obra La noche de la Usina.
 
El argentino, profesor y licenciado en Historia, ejerce la docencia universitaria y secundaria y es autor de libros de relatos y varias novelas. En 2005 publicó «El secreto de sus ojos», libro que fue llevado al cine y logró el Óscar a la mejor película extranjera, con guión del propio Sacheri y Campanella. Ambos volvieron a trabajar juntos en «Futbolín», cinta de animación en 3D, basada en un cuento de Roberto Fontanarrosa, que recibió el premio Goya a la mejor película de animación.
 
La noche de la Usina transcurre en un pueblo perdido de la provincia de Buenos Aires, donde «muchas cosas están a punto de extinguirse». Durante la crisis económica que desembocó en el corralito de 2001, un grupo de hombres se propone reunir la suma de dinero necesaria para adquirir unos silos abandonados en un predio agroindustrial, pero antes de poder llevar a cabo el proyecto, tocan fondo con una estafa, lo que les hace planear un sabotaje contra el ladrón.

El jurado del galardón 2016 ha estado presidido por la académica Carme Riera y compuesto por los escritores Carlos Zanón y Sara Mesa, la agente literaria Michi Strausfeld, la librera Mercedes Corbillón y la editora de Alfaguara Pilar Reyes (con voz pero sin voto).

En esta convocatoria del premio Alfaguara, se han recibido 707 manuscritos, de los cuales 303 han sido remitidos desde España, 108 desde México, 96 desde Argentina, 82 desde Colombia, 54 desde Estados Unidos, 34 desde Perú, 16 desde Chile y 14 desde Uruguay.

En el fallo, hecho público durante un almuerzo en el hotel Ritz de Madrid, el jurado destaca que la de Sacheri es «una novela coral, ágil y emotiva, con muchos ingredientes de lo mejor del thriller y el western».

Sara Mesa ha destacado la falsa transparencia de la novela, siendo una obra «muy bien construida» y con un «clímax perfecto». Por su parte, Carlos Zanón ha elogiado de Sacheri su capacidad para <<hacer con el lector lo que quiere>>, mientras que Mercedes Corbillón ha dicho que desde el principio se sintió atrapada «por ese lugar donde parece que habitan los perdedores». Finalmente, la presidenta del jurado de esta 19ª edición, Carme Riera, ha expresado su satisfacción con la novela ganadora, hasta el punto de afirmar haber «aprendido mucho» leyéndola. «Eres un maestro», ha sentenciado la escritora y académica.

Sacheri, en conexión vía Skype desde Argentina, ha confesado no creerse la noticia que pocos minutos antes le había comunicado la presidenta del jurado mediante una llamada telefónica que, por aquello de la diferencia horaria, le ha pillado en la cama, «durmiendo». «Estoy conmovido y agradecido, a Dios, a la vida y al jurado>>, ha asegurado un risueño Sacheri, para después confesar que la noche anterior tardó en dormirse «soñando con esta posibilidad».


Álvaro Delgado (P.I. Dinamizadores BIBLIONEYRA)

Fuentes: Diario ABC, ALFAGUARA




 
 
 
  

martes, 5 de abril de 2016

ADELANTO DEL PREMIO ALFAGUARA DE NOVELA 2016


El Premio Alfaguara de Novela celebra este año su XIX edición ya consolidado como un referente de los galardones literarios otorgados a una obra inédita escrita en castellano.

Su proyección en todo el ámbito del idioma español ha propiciado una difusión internacional de primer orden, apoyada por la edición simultánea de las obras ganadoras en España, Latinoamérica y Estados Unidos.

El ganador del Premio Alfaguara da a conocer la novela a la prensa y a los lectores en una gira que incluye todo el ámbito de la lengua española a lo largo del año de promoción.  

Este año, el Premio Alfaguara 2016 se retransmitirá en directo, en streaming, para que podáis ser partícipes de tan bello momento, de ahí el cartel anterior con el que ayer se informaba de que faltaba un día para tan esperado evento. Para visionar el acto debéis entrar en la webhttp://www.premiosalfaguara.coma las 15:30 horas de hoy, martes, 5 de abril.   

El Premio contará con un jurado de excepción, formado siempre por escritores y destacadas personalidades culturales. Un jurado que avala la transparencia de este Premio. Desde su primera edición, en 1998, han presidido el Premio Alfaguara: Carlos Fuentes, Eduardo Mendoza, Alfredo Bryce Echenique, Antonio Muñoz Molina, Jorge Semprún, Luis Mateo Díez, José Saramago, José Manuel Caballero Bonald, Ángeles Mastretta, Mario Vargas Llosa, Sergio Ramírez, Luis Goytisolo, Manuel Vicent, Bernardo Atxaga, Rosa Montero, Manuel Rivas, Laura Restrepo y Javier Cercas. La composición del resto del jurado no se hará pública hasta el momento del fallo del galardón.

Por si no llegáis a tiempo a esta información, cuando el ganador sea conocido, os lo contaremos todo con detalle. 
Álvaro Delgado (P.I. Dinamizadores BIBLIONEYRA)

XXI GYMKHANA MATEMÁTICA POR CÓRDOBA


El próximo 13 de abril tendrá lugar una nueva edición de la Gymkhana Matemática por Córdoba, una popular prueba que reunirá a unos 700 alumnos/as de 4º de Secundaria y de 1º y 2º de Bachillerato de nuestra ciudad y de las localidades de Alcolea, Almodóvar, Posadas y Villafranca.

La actividad está organizada por un número cada vez mayor de profesores y centros. Este año participarán en la organización 81 profesores de 32 centros docentes de nuestra ciudad.

Los principales objetivos de esta actividad, entre otros, son:

- Hacer disfrutar a los participantes con la realización de numerosos ejercicios de matemáticas desarrollados a partir de elementos de nuestra ciudad y de nuestra historia, fomentando su aspecto lúdico y recreativo.

- Potenciar el trabajo en equipo, ya que esta forma de operar les exige cooperación, un proporcionado esfuerzo individual y la máxima implicación en una tarea común.

- Promover el conocimiento de nuestro casco histórico entre el alumnado de los centros participantes en la prueba, ya sea mediante la participación en la prueba o realizando carteles para la misma.

- En definitiva, se trata de sacar las matemáticas a la calle para desarrollar la competencia matemática, de autonomía e iniciativa personal y la social y ciudadana. 

La prueba de este año, que alcanza ya su 21ª edición, dará comienzo en la popular Plaza de la Corredera, desde donde partirán los 176 equipos de cuatro personas cada uno, que recorrerán nuestro casco histórico a la búsqueda de 8 puntos base. Además, recibirán otros diez ejercicios extra que irán resolviendo a lo largo de la mañana. Una vez localizados los puntos de base, deberán llegar hasta ellos y recoger de manos de controladores de la prueba 6 ejercicios localizados en los alrededores de cada uno de ellos. Los controladores de cada punto base son voluntarios de los centros participantes, fundamentales para que la prueba se pueda desarrollar con normalidad.
En la edición pasada, un grupo de cuatro alumnos/as de 1º de bachillerato de nuestro IES fue el 15º clasificado. Este año volvemos a participar con la misma ilusión con cuatro equipos, acompañados por dos profesores. Les deseamos toda la suerte del mundo.

Informan Elena de Castro (P.I. Animadores de Biblioneyra) y la responsable de Biblioteca

jueves, 17 de marzo de 2016

"TE VEO LA SEMANA QUE VIENE", por Candelaria Luque Pator (finalista en la categoría D del Concurso infantil y juvenil de cuentos y poesía Muchocuento multiverso 2015-16)


Mi nombre es Candela Luque Pastor. Tengo 17 años y estudio 2° de Bachillerato en el instituto López Neyra.
Nací en Córdoba, pero estuve viviendo los primeros años de mi vida en Málaga. Años más tarde volví  aquí y me quedé definitivamente.
Estudio desde los ocho años en el Conservatorio Profesional de Danza Luis del Río, en la modalidad de Danza Española y, después de una década llena de danza, compartida con profesores y compañeros, este será mi último año, ya que finalizaré el grado.
Aunque mi vida ha estado enfocada a la danza, me ha encantado desde siempre escribir, plasmar en el papel mis sentimientos, lo que vivía con el paso de los años, lo que la gente me hacía sentir…
Es una faceta que no he desarrollado mucho, pero que me apasiona. Cuando tengo un mal día, me gusta escribir. Es mi manera de desahogarme.




“TE VEO LA SEMANA QUE VIENE”
Una tostada y un café para empezar la mañana, como cada día de mis 55 años de vida. Hoy hace frío. Demasiado. Las gotas de lluvia caen como flechas y parece que acabarán atravesando el techo de mi casa. Bueno, casa, si es que a este trozo de piso con dos sofás medio rotos, una televisión que anda los días que a ella le apetece, un frigorífico que enfría a su manera y una cama que tiene un colchón más duro que el propio suelo, se le puede llamar casa.
Siento que las fuerzas me van fallando día tras día, que cada vez el camino al trabajo se hace más largo. Doy tres sorbos al café y cojo mi móvil, que también se enciende día sí y día no. Lo dejé cargando en la mesilla toda la noche. Mi niña se iba de viaje a París. Le dije que me avisara antes de subir al avión pero no sé si se habrá acordado. Estoy tan orgullosa de ella… La crié yo sola y todo lo que he ido ganando con mi pequeño sueldo ha sido para que ella pudiera estudiar, cumplir sus sueños, que son también los míos. La han contratado en una empresa de telecomunicaciones.
 
<<Ya estoy en el avión mamá, no sé si podré llamarte esta noche, pero no te preocupes, “te veo la semana que viene” >> .
 
Martina y yo no nos hemos separado nunca, tan solo dos días cuando se quedó en la playa con una amiga. Siempre que no somos capaces de decirnos lo que nos echamos de menos, con esa frase, “te veo la semana que viene”, nos entendemos. Es mi hija, pero también es todo lo que tengo en esta vida. Rápidamente me visto y me arreglo para ir a trabajar. Sabiendo que la niña está bien me voy mucho más tranquila. Diez minutos, no me da tiempo. Salgo corriendo, subo al coche, hay muchísimo tráfico… “No llego, no llego, no llego…”, es lo único que repite mi cabeza. Mi jefe me va a echar una buena bronca. Aparco el coche y miro rápidamente el reloj. Bueno, solo han pasado quince minutos; espero que no se haya dado cuenta de mi tardanza.
Trabajo y trabajo todo el día, llego a casa más temprano de lo normal;  hoy ha ido todo genial y hemos terminado pronto. Es viernes y la verdad es que me merezco un buen descanso. Me doy una buena ducha y me preparo mi cena favorita, así hago un poco de tiempo antes de llamar a Martina, a ver si tengo suerte y me coge el teléfono. ¿Cómo le habrá ido en su primer día? Recuerdo lo nerviosa y emocionada que estaba antes de irse. Estoy tan feliz por ella… Mi niña, mi pequeña, estoy segura de que va a llegar lejos, lo sé; es inteligente, guapísima y tiene una capacidad para expresarse que la hace única. Recuerdo cuando de pequeña escribía su carta a los Reyes Magos; siempre se conformaba con lo mínimo. Nunca ha sido caprichosa; sabía que no podía darle nada más, pero aún así estaba siempre con una sonrisa. Tuvo la misma muñeca durante 3 años, se le rompió y ella misma le pegó la cabeza con cinta para que no me diera cuenta, porque sabía que no podría pagarle otra. Es tan buena… Este viaje ha sido su sueño desde hace años y este trabajo desde que tenía uso de razón.
 
22:30 h.
Decido mandarle un mensaje, no me ha llamado todavía, no quiero preocuparla: “Cariño, espero que estés bien. Cuando puedas, me llamas; estoy ya deseando verte, te echo de menos.”
Se lo envío, pero no le llega. La llamo, pero tiene el teléfono apagado. Esto sí que es demasiado extraño. Ella nunca apaga el teléfono, jamás, aunque vaya a comprar siempre lo lleva encendido. Decido poner la tele. Hoy ponen  mi programa favorito. La volveré a llamar dentro de un rato; no voy a alarmarme, es joven, habrá salido… Ahora que recuerdo me dijo que iba a un concierto, a una fiesta o algo así. Se habrá quedado sin batería. Sí, seguro que es eso. Se enciende la televisión, hoy he tenido suerte, y veo que está el telediario. Un momento. Son las once menos cuarto, el telediario tenía que haber terminado hace una hora. Subo el volumen.
“Noticia de última hora: atentado en París, cuatro explosiones cercanas al estadio acaban de producirse hace unos minutos; no podemos decirles exactamente la cantidad de muertos y heridos que hay” – Mi corazón por unos segundos deja de latir, me quedo completamente paralizada, en shock, no puedo moverme- “ La policía está acordonando el lugar y los militares están llegado a una zona de bares y pubs donde cuatro hombres cargados con metralletas están disparando indiscriminadamente a todas las personas que se encuentran. No tenemos más información; en cuanto se sepa algo más lo comunicaremos.”  No ha pasado nada,  no, tranquilízate, seguro que no le ha pasado nada. Hay miles de personas en esa ciudad, seguro que no le ha pasado nada. Respira, inspira... La vuelvo a llamar. Apagado. Joder, porque no lo coge, me tiemblan las manos, no sé qué hacer. No tengo a nadie, estoy sola, estamos solas ella y yo, y ahora está muerta. No, no, no, no pienses así, no le ha pasado nada. ¿Qué hago? ¿A quién llamo? Empiezan a brotar lágrimas de mis ojos, no puedo respirar, me falta el aire… Mi niña, es todo lo que tengo en este mundo, es todo lo que me queda. Veo que en la televisión ponen un número para las víctimas y empiezan a salir las primeras imágenes: gente arrastrándose ensangrentada, cadáveres sobre el frío suelo de París, cientos de policías chillando, niños  llorando completamente solos buscando a sus madres…, incluso en una esquina puede verse a un pequeño cubierto de sangre, abrazando a su perro, sentado en el suelo con los ojos cerrados.
Y yo aquí, frente al televisor, a miles de kilómetros, sin saber si el cuerpo de mi hija es uno de esos que están en el suelo como si de un saco de patatas se tratase y, lo peor, sin poder hacer nada. Llamo al teléfono, pidiendo en un grito desesperado que por Dios encuentren a mi hija, que me digan dónde está, en un hospital, en la calle, pero que me digan dónde. Salgo corriendo hacia el banco a sacar el poco dinero que me queda para coger el siguiente vuelo a París. Espero que sea suficiente, me da igual dormir en la calle; tengo que encontrarla. Delante del cajero automático decido llamarla una última vez; si lo tiene apagado, me llevo todo el dinero que tenga y voy a París.
Marco una última vez…
El teléfono al que ha llamado está apagado o fuera de cobertura, por favor deje su mensaje.
 
Siete días después
Una rosa blanca con un nombre escrito en una de sus hojas “Martina Ramos Lara” cae sobre la fría caja de madera. Y aquí estoy. Hace apenas siete días, solo siete días, mi mayor preocupación era que había llegado quince minutos tarde al trabajo y que en vez de mi programa favorito estaban echando el dichoso telediario. Y ahora estoy aquí, echando una flor sobre el cadáver agujereado de mi hija. Tres balas, pierna, pecho e hígado. Tres pequeños trocitos de hierro acabaron con la vida de esta niña, con sus ganas de vivir, de conocer el mundo, de viajar, de trabajar y de sonreír. Quedó encerrada en el baño de la discoteca cuando un  terrorista entró y le pegó tres tiros. Simplemente por estar divirtiéndose. Y  la  dejó ahí, desangrándose en el suelo como una cucaracha a la que pisoteas.
Creo que nunca más volveré a ver el sol salir, nunca más habrá amanecer. Nunca volveré a escuchar “mamá, ¿qué hay de cenar?”, nunca volveré a escuchar su risa…
 
8 meses después
Ha llegado hoy un paquete a casa. Normalmente eso es un símbolo de felicidad en cualquier casa. En la mía es todo lo contrario. Son las pertenencias de Martina. La ropa que llevaba, los pendientes que le regaló mi madre en su comunión y el móvil. En un acto de valentía pongo el móvil a cargar. Cuando se enciende, mi alma se hace pedazos. De fondo, una imagen suya. Esa foto no la había visto nunca. Sale con una sonrisa enorme que prácticamente ocupa toda la pantalla. Lo que las amargas lágrimas me permiten, voy viendo sus últimos mensajes, sus últimas fotos, la última canción que escuchó. Toda una ironía: “Viva la vida” de Coldplay. Y un último whatsapp, lo último que escribió minutos antes de morir:

“Mamá, estoy en la discoteca, han cortado la red, no sé lo que pasa, luego te llamo y te cuento. No te preocupes, estoy bien; te quiero, mamá, te veo la semana que viene”.

Candelaria Luque Pastor (2º Bachillerato A)

"LA MALETA DE AMALIA", por Álvaro Cabanillas Valero (finalista en la categoría C del Concurso infantil y juvenil de cuentos y poesía Muchocuento multiverso 2015-16)



Me llamo Álvaro Cabanillas Valero. Nací el 21 de junio de 2002, en Córdoba.
Actualmente curso 2º de ESO en el IES “López Neyra” y 2º curso de Enseñanzas Profesionales de violonchelo en el Conservatorio “Músico Ziryab”, siendo alumno del Programa de Simultaneidad de ambas enseñanzas.
Pertenezco a una familia en la que varios de sus miembros son músicos, aunque mi entusiasmo por la música lo expresé desde bien pequeño.
Mi principal afición es el deporte. Formo parte del equipo de fútbol sala “Ziryab”.
Quisiera agradecerle a mi profesora de Lengua del Instituto, Rafi Logroño, el empeño que ha puesto por presentar mi relato a este concurso. Y tampoco puedo olvidarme ni de mi “seño Rosa” del “Tirso de Molina” ni de mi tío Fernando, dos personas que saben transmitir el placer de leer y escribir.


LA MALETA DE AMALIA
“¡Cuidado que me atropellas!”, exclamó Amelia al cruzarse en la escalera con Amalia, que bajaba a toda prisa llevando una maleta. “Con esas prisas, seguro que no pierdes el tren”, le dijo Amelia. “No lo voy a perder, ya estoy en él, lo he cogido para no volver”, contestó Amalia. Reparó Amelia en la respiración acelerada de Amalia, su cara triste, y sus ojos mojados y enrojecidos. “¿Por qué, adónde vas?”, le preguntó Amelia, “antes de subir al tren he dejado un anillo, unas fotos y una tonelada de malos recuerdos. Los dejo porque pesan demasiado, y además ya no me gustan; aunque en realidad nunca me gustaron. En la maleta llevo palabras, así no pesa y podré viajar ligera”.

“¿Y qué palabras son las que van dentro de tu maleta?”, preguntó Amelia…”Deseo que mi vida actual sea diferente…Esas son las palabras de mi equipaje”, contestó Amalia. Enmudeció Amelia, sus ojos también se enrojecieron, y al igual que la de Amalia, su respiración comenzó a acelerarse. “¿Te ocurre algo, Amelia?”, le preguntó Amalia…”Sí, también tengo un anillo, unas fotos y otra tonelada de recuerdos que me pesan y que en realidad nunca me gustaron”, contestó Amelia. “Sube rápido”, le dijo Amalia. “Pero antes tendría que hacer mi equipaje”, exclamó Amelia. “No, no te pares a eso”, dijo Amalia, “sube ya, salta al tren, está en marcha. Compartiremos tren, equipaje, viaje y destino”. Saltó Amelia, Amalia abrió la maleta para mostrarle el equipaje. Brilló el sol, y aún sigue brillando después del viaje.
Álvaro Cabanillas Valero (2º ESO A)